NOTA INFORMATIVA Barcelona, 10 de julio 2024
Con la llegada del verano, muchas familias se preguntan si es buena idea irse de vacaciones con una persona con demencia. Las dudas más frecuentes entre algunos de los familiares y/o cuidadores giran en torno a la duración de la escapada, el tipo de actividades a realizar o el riesgo de que la persona se desoriente o no pueda disfrutar de la experiencia. En personas con demencia, los cambios en el entorno, los horarios o las actividades pueden generar confusión, ansiedad e incluso desorientación. Lo que para muchos puede ser una opción de ocio, como una comida familiar o descubrir una nueva ciudad, para una persona que padece Alzheimer puede convertirse en una experiencia estresante si no se adapta a sus necesidades. Además, los expertos recuerdan que los desplazamientos en verano suelen implicar alternaciones en la rutina, nuevos estímulos, cambios de temperatura, entre otros factores que pueden afectar negativamente al estado físico o emocional de las personas con esta enfermedad. Desde Ace Alzheimer Center Barcelona, centro de referencia en el abordaje integral de las demencias, recuerdan que las vacaciones son posibles y pueden ser positivas si se planifican adecuadamente. “El verano no tiene por qué ser una época de renuncia, pero sí de adaptación”, explica América Morera, subdirectora de la Unidad de Atención Diurna de Ace Alzheimer Center Barcelona, quien comparte cinco recomendaciones para unas vacaciones seguras:
“Hay muchas maneras de disfrutar del verano sin poner en riesgo el bienestar de la persona con demencia. Lo más importante es anticiparse, adaptar cada decisión a su realidad y priorizar su estabilidad emocional en todo momento. Con una buena planificación, es posible vivir experiencias positivas sin poner en riesgo su bienestar”, asegura América Morera. Desde Ace Alzheimer Center Barcelona, añaden que es crucial que los cuidadores y el entorno cercano de las personas con demencia estén atentos a la posible aparición de los síntomas y, en caso necesario, se pongan en contacto con los servicios sanitarios. La atención y vigilancia adecuadas pueden marcar la diferencia en la salud y bienestar de las personas con demencia durante el verano.