El Alzheimer es una enfermedad neurodegenerativa que progresivamente afecta la memoria, el lenguaje, la atención y otras funciones esenciales de la cognición. Se manifiesta a menudo de manera sutil en las fases iniciales. Las dificultades pueden parecer pequeñas: pausas más largas del que es habitual, reducción de la riqueza léxica, simplificación de las estructuras gramaticales o pérdida de fluidez cuando una persona intenta narrar una historia o describir una experiencia.
Estos cambios, que pueden pasar desapercibidos en la conversación cotidiana, tienen un valor extraordinario cuando los sabemos analizar con precisión. El lenguaje espontáneo es una ventana abierta al cerebro. Nos permite identificar los primeros signos de deterioro cognitivo antes de que se hagan evidentes en otras pruebas convencionales.
El habla como biomarcador digital
A Ace Alzheimer Center Barcelona estamos convencidos que el lenguaje no es solo una herramienta para comunicarnos, sino también un biomarcador digital de primer orden. Por eso, hemos desarrollado un modelo propio de procesamiento computacional del habla espontánea.
Este modelo es capaz de captar estos cambios sutiles y de analizarlos con técnicas de inteligencia artificial. El análisis permite traducirlos en patrones medibles que ayudan a diferenciar entre personas que se encuentran en estadios diferentes de la enfermedad.
También nos permite discriminar condiciones neuropsicológicas diversas, con el objetivo final de favorecer la detección precoz y mejorar el conocimiento de la evolución clínica del Alzheimer.
Evidencias científicas
La investigación internacional y también nuestra propia experiencia confirman este potencial. Varios estudios recientes liderados desde Ace han mostrado que el análisis automatizado del habla puede clasificar con precisión diferentes estadios del contínuum del Alzheimer, que van desde la queja subjetiva de memoria hasta la demencia probable. Esta clasificación es posible gracias al uso de características acústicas, léxicas y sintácticas.
También se ha comprobado que un protocolo breve de habla espontánea puede discriminar entre personas sin afectación, pacientes con deterioro cognitivo leve y pacientes con demencia debida a Alzheimer. Los resultados muestran unos niveles de acierto muy altos y permiten además predecir el rendimiento en dominios cognitivos clave como la memoria, la atención o las funciones ejecutivas.
Un aspecto relevante es que los parámetros acústicos extraídos del habla pueden predecir el estatus amiloide en líquido cefalorraquídeo en personas con deterioro cognitivo leve, un biomarcador clave en investigación sobre el Alzheimer, con precisión superior a las pruebas neuropsicológicas convencionales.
De la investigación científica a la sociedad
Todo ello confirma que el habla espontánea no solo refleja el estado cognitivo, sino también procesos neuropatológicos subyacentes. Estos hallazgos refuerzan la idea que el lenguaje espontáneo, analizado con inteligencia artificial, es un marcador digital potente y accesible que nos permite hacer un salto cualitativo en la investigación y en la detección temprana del Alzheimer.
Nuestro compromiso como institución no se acaba en el ámbito científico. También se extiende en la comunidad. Por eso hemos impulsado proyectos como la criba digital en farmacias comunitarias. Esta iniciativa aprovecha la proximidad y la confianza que ofrecen las farmacias de barrio acercando la tecnología a la ciudadanía y facilitando que personas mayores de cincuenta años puedan hacer de manera voluntaria hacer una breve prueba de habla espontánea mediante tabletas digitales.
En estas pruebas se los pide describir una imagen, enumerar palabras o responder preguntas abiertas. Las muestras recogidas son analizadas con algoritmos de inteligencia artificial que detectan patrones sutiles del habla e indican un posible riesgo cognitivo. En estos casos, se deriva de manera inmediata a la Unidad de Memoria de Ace para hacer una evaluación más completa.
Este proyecto tiene un alto valor tanto a nivel científico como comunitario, puesto que:
- Reduce las barreras de acceso a la detección temprana.
- Normaliza la conversación sobre la salud cognitiva y democratiza el uso de una tecnología que hasta ahora estaba reservada a entornos clínicos especializados.
- Consolida el papel de Ace como institución que une investigación, innovación y proximidad social.
- Demuestra que es posible trasladar los adelantos científicos a espacios de la vida cotidiana y hacer que la ciencia sea realmente útil para la comunidad.
En este 30 cumpleaños de Ace queremos remarcar que aquello que decimos y como lo decimos es mucho más que una forma de comunicación: es un reflejo de nuestro cerebro. Analizado con precisión tecnológica, el lenguaje espontáneo nos ayuda a detectar cambios sutiles, comprender mejor la enfermedad y avanzar hacia una detección temprana del Alzheimer más cuidadosa, accesible e inclusiva.

Dr. Sergi Valero Ventura
Jefe de Psicología Médica en Ace Alzheimer Center Barcelona
