Disfrutar de las vacaciones junto a un familiar con Alzheimer
Llega el verano y las esperadas vacaciones. Después de todo un año de trabajo tenemos la oportunidad de descansar de nuestra rutina de trabajo, pero el cuidado de un familiar con demencia no tiene días libres… ¿Qué actividades se recomiendan hacer en casa? ¿Cómo debemos comportarnos si no se siente cómodo? ¿Qué precauciones debemos tomar para disfrutar de estos días junto a ellos?
La Unidad de Atención Diurna de Ace Alzheimer Center Barcelona ha organizado una sesión informativa impartida por la terapeuta ocupacional, Maribel Vera, sobre actividades lúdicas y terapéuticas que hacer en casa y consejos y recomendaciones para la época estival a la que han asistido más de 40 familiares de usuarios de nuestros centros.
Asegurar que no sufren un golpe de calor
Durante el verano las temperaturas sofocantes pueden alterar el estado de ánimo de nuestros familiares e incluso provocar golpes de calor que pongan en peligro su salud. Para evitarlo, desde a Unidad de Atención Diurna marcamos las siguientes cinco pautas:
1. Realizar algunas actividades en casa.
2. Comprobar que bebe el suficiente líquido: agua, granizados, refrescos…
3. Modificar la alimentación e incorporar almuerzos ligeros y frescos como ensaladas, gazpacho o alimentos cocinados a la plancha.
4. Si salimos al exterior, ubicarnos siempre debajo de una sombra o, si hace una temperatura extrema, entrar en un local con aire acondicionado.
5. Uso de protección solar, gafas de sol, gorra y abanico siempre que salgamos al exterior.
Cómo evitar un estado de agitación de nuestro familiar
Para tener la oportunidad de disfrutar de las vacaciones, descansar y hacer actividades, como los ejercicios de cognición que facilitamos en nuestra web, es fundamental que nuestro familiar se sienta confortable, cómodo y tranquilo. Para evitar situaciones de ansiedad y estrés recomendamos:
1. No actuar al último momento y con prisa. En vacaciones, podemos planificar con tiempo para evitar situaciones que generan ansiedad a la persona con deterioro cognitivo.
2. No hacer reuniones muy numerosas para evitar situaciones en la que nuestro familiar no reconozca a las personas que interactúan con él.
3. No dejar solo a nuestro familiar y, si es necesario, activar un dispositivo de geolocalización en caso que se desoriente.
4. Para evitar estados de nerviosismo ante actividades que no tenía contempladas, podemos informarle sobre qué tenemos planeado hacer en cada momento.
5. Si hacemos un viaje, mejor a lugares reconocibles para él o ella. Una visita al pueblo, a su lugar de infancia, a una segunda residencia…
La importancia de la actividad durante las vacaciones
Pese a que asociamos las vacaciones con el descanso, es importante seguir con una rutina de actividades para nuestro familiar con Alzheimer con el objetivo de trabajar la memoria y evitar que el deterioro cognitivo se acelere, así como mejorar su ánimo y su estado funcional.
Además de ser importante la realización de estas actividades, debemos buscar las que son adecuadas según la fase del deterioro cognitivo en la que se encuentre nuestro familiar. Estas actividades las podemos clasificar según tres grupos:
1. Actividades avanzadas. Son aquellas que se pierden primero, pero que es importante mantenerlas el mayor tiempo posible y nuestra misión en personas que se encuentran en fase leve es seguir desarrollándolas. Estas son las actividades de ocio y tiempo libre, la participación social y la educativa.
2. Actividades instrumentales. En personas en fase moderada es posible que sean capaces de hacer algunas de ellas con algún tipo de supervisión, por lo tanto, es bueno reforzarlas. Estas son el cuidado de otros o de una mascota, el manejo de la medicación y de la compra o el cuidado del hogar.
3. Actividades de la vida diaria básicas. En caso de estar ante un Alzheimer grave debemos mantener la actividad adaptándola a sus necesidades. Estas son la alimentación, la higiene, el vestido o la movilidad funcional.
Lo importante no es el resultado de la actividad, es el proceso
Es posible que intentemos hacer un pastel durante estas vacaciones que, al probarlo, resulte incomible, pero si nuestro familiar con Alzheimer ha podido seguir la receta, acordarse de que lleva huevos o que a los 45 minutos se debe apagar el horno y, además, nos hemos divertido y se ha sentido útil… ¡la actividad ha sido un éxito rotundo!
Cuidar de una persona con Alzheimer es muy demandante, pero si nos encontramos en un ambiente tranquilo y relajado, buscamos actividades que hagan trabajar el cerebro y la movilidad y, además, nos divertimos con ella, estas vacaciones pueden ser totalmente placenteras. Los mejores regalos y los mejores viajes los tenemos junto a nuestros seres queridos, y este verano tenemos una oportunidad única para aprovecharlos.
A continuación, os dejamos un horario con una serie de actividades que nuestra Unidad de Atención Diurna ha preparado para estas vacaciones. ¡Esperamos que os sean de utilidad!
