BLOG | Adaptar el hogar para la persona con Alzheimer: consejos prácticos
Cuando hablamos de cuidar de personas con demencia lo más importante es hacer que mantengan el mayor tiempo posible las funciones conservadas y evitar que el deterioro aumente. Para ello, darles facilidades en su entorno es vital, ya que vamos a favorecer que sigan realizando sus rutinas el mayor tiempo posible y sus actividades básicas del día a día. Para favorecer que se realicen estas actividades, la adaptación del entorno es muy importante, ya que la persona va a realizar la mayor parte de su vida en el domicilio, por lo que es necesario adaptar el hogar a las necesidades que vaya requiriendo, con el objetivo de seguir desempeñando las mismas funciones que realizaba antes de tener Alzheimer u otra demencia. Como cuidador, existen varias alternativas para que el hogar sea más seguro. Las sugerencias que presentamos en este blog cubren una gran variedad de situaciones. Principalmente, todas ellas se pueden agrupar siguiendo el criterio del motivo para adaptar el hogar:
- Para prevenir la ocurrencia de situaciones peligrosas.
- Para facilitar la realización de actividades.
- Para aumentar la calidad de vida de las personas (comodidad, intimidad…).
- Para optimizar el aprovechamiento de las capacidades funcionales de la persona.
- Para evitar comportamientos problemáticos.
- Ventajas para el cuidador. Cuanta mayor independencia tenga la persona, la carga del cuidado disminuirá.
- Beneficios psicológicos.
Ante la situación de tener que tomar decisiones sobre qué modificaciones pueden ser útiles, hay que plantearse modificaciones generales y otras específicas en función de las capacidades y limitaciones de cada persona. Las más genéricas son:
- Evitar estímulos distractores.
- Evitar lo desconocido.
- Utilizar señales facilitadoras de comportamientos y capacidades.
- Procurar evitar cambios bruscos en el ambiente.
- Adaptar la vivienda.
Para llevar a cabo todas estas correcciones el punto de partida es recorrer toda la casa, habitación por habitación, para identificar posibles problemas de seguridad. Primero, corrige cualquier peligro inmediato, como pasamanos sueltos o mala iluminación y, a continuación, enfócate en otras medidas específicas para asegurarte que la persona esté lo más segura posible en el hogar. Algunas de ellas son: 1. Movilidad
- Para prevenir caídas, marca los bordes de los escalones con cintas de colores brillantes para que la persona pueda ver los escalones al subir o al bajar.
- Usa letreros de colores brillantes o imágenes simples para etiquetar el baño, el dormitorio y la cocina.
- Limita el tamaño y la cantidad de espejos en el hogar y ten cuidado sobre dónde se colocan. Las imágenes en los espejos pueden confundir a una persona con Alzheimer.
- Pinta las paredes de un color más claro que el del suelo para crear contraste. Evita diseños complicados.
- Instala pestillos o cerrojos de seguridad en los armarios y cajones donde se guardan artículos frágiles o peligrosos.
- Coloca protección en las esquinas afiladas de los muebles o reemplaza o retira los muebles con esquinas puntiagudas.
- Coloca adhesivos a la altura de los ojos en las puertas corredizas de vidrio, ventanales o muebles con grandes paneles de vidrio para que se puedan ver bien a pesar de su transparencia.
- Considera colocar un letrero de «No se admiten vendedores» en la puerta o portón de la entrada.
- Instala luces de noche y/o sensores automáticos de luz.
- Pon los números de teléfono de emergencia (como ambulancia y otros de asuntos médicos) y la dirección de la persona cerca de todos los teléfonos.
2. Baños y aseos
- Ajusta el calentador de agua para evitar que el agua del grifo salga demasiado caliente.
- Etiqueta los grifos de agua caliente en rojo y los de agua fría en azul y/o escribe las palabras “caliente” y “frío” cerca de ellos.
- Guarda o cierra con llave artículos como pasta de dientes, lociones, champús, jabones y perfumes. Estos pueden parecer y oler como comida para una persona con Alzheimer.
- Instala barras de apoyo en la bañera y en la ducha. Una barra de apoyo que contraste con la pared es más fácil de ver.
- Utiliza un asiento elevado con pasamanos para el inodoro o instala barras de apoyo al lado del inodoro.
- Coloca cintas adhesivas antideslizantes, adhesivos o alfombrillas en la bañera y en la ducha.
3. Alimentación
- Utiliza detectores de humo y de gas natural. Revisa su funcionamiento y las baterías con frecuencia. Las personas con Alzheimer quizás no puedan ser capaces de oler humo o una estufa de gas apagada.
- Guarda los artículos que puedan ser peligrosos en un lugar cerrado con llave o retíralos del hogar. Estos artículos pueden incluir:
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- Medicamentos recetados y de venta libre.
- Alcohol.
- Productos de limpieza, incluyendo disolventes, cerillas, alcohol etílico y cápsulas de detergente para la ropa.
- Plantas venenosas.
- Armas de fuego y otras armas, como tijeras, cuchillos, herramientas eléctricas y maquinaria pesada.
- Aprende primeros auxilios básicos en caso de que la persona se enferme o se lesione.
- Pon letreros cerca del horno, tostadora, plancha y otros objetos que se puedan calentar. Asegúrate de que el letrero no está tan cerca como para que pueda prenderse fuego.
- Revisa con frecuencia los alimentos de la nevera. Tira aquellos que estén en mal estado.
- Agrega perillas de seguridad y un interruptor de apagado automático en la estufa.
4. Dormir y descansar
- Usa un dispositivo de monitoreo (como los que se usan para bebés) para alertarlo sobre cualquier sonido que indique una caída o que la persona necesita ayuda durante la noche.
- Instala barandillas en la cama y otros dispositivos de ayuda para la transferencia o movilidad.
- Gradúa la altura de la cama y pon un colchón firme. Evitar posibles deslizamientos de la cama.
Con estas recomendaciones, el hogar puede convertirse en un espacio más seguro, accesible y adaptado a las necesidades de la persona con Alzheimer. No se trata solo de prevenir riesgos, sino también de preservar su autonomía y su bienestar emocional. Un entorno pensado y preparado ofrece tranquilidad a la familia y al cuidador.

Dra. Liliana Vargas Rodríguez Médico Geriatra en Ace Alzheimer Center Barcelona